viernes, 29 de abril de 2011

Curso de educación ambiental en Burguillos-fotos.


Una de las especies vegetales observadas.


Larva de Ranita meridional (Hyla meridionalis).



Lagarto ocelado (Lacerta lepida).




Una de las alumnas manejando una Culebra de herradura.







Otra de las asistentes al curso con Culebra de escalera.








Curso de educación ambiental en Burguillos.




Paraje de Vado de las carceles-Burguillos.



Charla sobre reptiles y anfibios.





Charla sobre el Lince Ibérico.








Como viene siendo habitual cada primavera el monte público Burguillos acoge cada año multitud de actividades deportivas, didácticas, lúdicas, todo un clásico son los cursos que versan sobre la diversidad de flora y fauna del monte mediterráneo, en esta ocasión la empresa encargada de organizar el curso que se celebró los días 26 y27 de abril fue Cista, empresa formada por gente joven con ganas de enseñar los valores de nuestro entorno natural, el campamento se monto en el Cerro Marquina, desde aquí se trasladaron a la casa de los pastores donde en primer lugar Maribel García Tardío, que es responsable del LIFE Lince en Jaén, dio una charla sobre la situación actual del felino y las actuaciones que la consejería de medio ambiente de la junta de Andalucía esta llevando a cabo sobre su recuperación, seguidamente fue la técnico responsable del área de medio ambiente del Ayuntamiento de Bailén, Juani Ruiz, la que explico el modelo de gestión integral que está llevando a cabo en el monte Burguillos para que pueda servir como ejemplo a los futuros gestores potenciales que pueden llegar a ser los asistentes al curso de monitor de educación ambiental asistentes, posteriormente se realizo una parada para la comida y ya por la tarde se realizó la tradicional ruta donde se explicó por parte del responsable del servicio de vigilancia y mantenimiento del monte Burguillos las distintas series de vegetación del monte y por parte del biólogo Luis Pedrajas se procedió a la búsqueda y reconocimiento de reptiles y anfibios presentes en la zona además trajo algunos ejemplares de estas especies para dar una charla practica de manejo de los mismos en el campo, por la noche se realizo una nueva ruta guiada por el miembro de la asociación naturalista Artemisa Jesús Molina esta vez para escuchar a las aves nocturnas en su hábitat, como el Buho real el cual se escucho además del Autillo, toda una experiencia en plena naturaleza que cada año hace disfrutar a aficionados al naturalismo así como estudiantes y profesionales de las ramas de biología, ciencias ambientales y gestión y organización de los recursos naturales y paisajisticos y que se esta convirtiendo en todo un referente en nuestra provincia.

Las jaras de Burguillos I.


Manchas de matorral mediterráneo en el monte Burguillos- sierra morena.




Las Jaras pertenecen a la familia de las cistáceas, comprende 8 géneros y unas 200 especies distribuidas por los países templados del hemisferio boreal y América del sur, aunque la mayoría se concentran en la región mediterránea conforman el matorral mediterráneo dominate, principalmente en terrenos silicios esta situación dominante hizo que los árabes la llamarán jara que viene del vocablo sa' : matorral, son plantas leñosas, arbustivas (matas), consideradas matorral de degradación por lo que en los desbroces que se realizan en el monte para su limpieza son eliminadas sin contemplación al contrario que otra especies de matorral elevadas al rango de noble las cuales se respetan como es el caso del arrayan, lentisco, labiérnago etc.


No obstante la jara es un emblema de nuestro mas genuino monte mediterráneo las tonalidades oscuras de sus hojas en los extensos jarales de nuestras sierras alomadas y con valles profundos han dado nombre a nuestra sierra morena.


Son las primeras en aparecer tras los incendios forestales que favorecen sus propagación ya que sus semillas que se denominan pirófitas por que estallan ante la calor extrema esparciéndose por la zona, favorecen esta colonización.


Para muchas gentes del campo las jaras no son mas que broza que hay que eliminar ya que no tiene ningún valor, pero si que lo tiene desde el punto de vista ecológico, pienso que subestimado por algunos gestores forestales, la jara debe de estar presente en el monte, además como símbolo de adaptación y resistencia.




Fotos: Mariano Martínez Aguilar.

Las jaras de Burguillos II


Romero macho (Cistus clusii).


Como bien indica su nombre esta jara cuando carece de flor es muy parecida al romero, sus hojas son muy finas y de un verde intenso, su flor es blanca, prefiere suelos calcáreos, magrosos o yesosos, en zonas de matorral como romerales, tomillares o aulagares, desprende un agradable olor balsámico a ládano, en el monte Burguillos es muy escasa solo se conoce la presencia de algunas matas en una zona caliza del sur de la finca, próxima al arroyo Levante.


Jara rizada (Cistus crispus).


Como reza su nombre es fácil de identificar por su hoja rizada de color verde claro, pilosa y carece de peciolo, es una mata pequeña con flores de color violeta intenso, se adapta a todos los tipos de suelo donde acompaña a otras jaras, encinas, brezos..., es la especie de jara mas abundante de Burguillos, por lo que es posible encontrarla en cualquier zona del paraje.



Jara pringosa (Cistus ladanifer).


Es una de las jaras mas conocidas y populares sobre todo en sierra morena donde es abundante, como dice su nombre latín ladanifer:ládano, es la sustancia que segregan sus hojas, que en su día propició que en algunas comarcas de la sierra se recolectara para extraer esta sustancia para la elaboración de cosméticos como es el caso de la antigua fábrica del hornillo en Despeñaperros. Sus hojas son de un verde oscuro y brillante impregnadas de ládano, la flor grande blanca y con unas manchitas en la base de sus pétalos de color burdeos, preciosa la floración de esta jara, adquiere una altura considerable alcanzando la altura de 4m., formando jarales densos lo que se denomina monte hueco, crece en suelos pobres de solana entre las rocas o las pizarras, Burguillos acoge una importante población de esta especie, en rodales muy localizados siendo los mas importantes los de la ladera de La Boquituerta o en la zona de Las Caleras.


Fotos: Mariano Martínez Aguilar.

Las Jaras del monte Burguillos III.


Jaguarzo negro (Cistus monspeliensis).

Pequeña mata que apenas alcanza el metro de altura, hojas estrechas y verde oscuras de aquí el nombre de jaguarzo negro, alargadas, flores pequeñas de un blanco inmaculado, prefiere exposiciones de solana en climas cálidos acompañando a alcornoques y encinas formando rodales importantes, el nombre de monspeliensis le viene por su presencia en la región francesa de Monpelier, en el monte de Burguillos se da principalmente en la zona este donde domina la solana, siendo bastante abundante.

Jaguarzo morisco (Cistus salvifolius).

Se trata de una de las jaras mas pequeñas que podemos encontrar, hojas muy pequeñas y rugosas unidas al tallo por un pedúnculo, son de color verde oscuro, la flor es blanca y pequeña, nace en terrenos de cualquier naturaleza, prefiere zonas secas y soleadas aprovechando los claros de encinares, Burguillos cuenta con importante presencia de esta especie que es abundante en la mitad sur del paraje.


Estepa blanca (Cistus albidus).
De mayor tamaño que los anteriores recibe el nombre de "blanca" por la tonalidad blanquecina de sus hojas que generalmente son grandes carecen de peciolo, la flor también es grande de un color violeta pálido, prefiere suelos calizos pero como el resto de jaras se adapta a suelos pobres y secos, en Burguillos la encontramos el los cerros mas altos del parque (Burguillos, Las trincheras, Marquina), es decir en el cuadrante nororiental.

Fotos: Mariano Martínez Aguilar

sábado, 23 de abril de 2011

POR PADRONES, CUNETAS Y GABIAS.


Amapola (Papaver rhoeas).


Al llegar estas fechas primaverales a uno no se le resiste recordar aquellos momentos montaraces de la niñez, una niñez campestre, cogiendo ranas en los charcones junto a las eras de la huerta cossio, o las meriendas de onzas de chocolate con el moño del kilo de pan devorados mientras nos escurríamos por los padrones aledaños a la huerta Zarza, jugando a la diana con la punta de una pita haciendo las veces de dardo sobre la diana que era la pala de una chumbera.

El sol ya se dejaba sentir en el colorado de nuestra piel, de pronto la nube que traía el ábrego viento nos ponía empapada la ropa de recia lluvia.


Vivorera (Echium plantagineum).


Paseos primaverales que hoy con cuarenta años vuelvo a rememorar pero con una gran diferencia, el paseo por los caminos ya asfaltados son mas insulsos ¿que pasa?¿que le sucede al campo?, ¿donde han ido a para los padrones, las gabias, los melenchones de monte en medio del olivar?, esos setos naturales que sugetaban las aguas, que servían de refugio a la liebre y el conejo, donde anidaba la curruca, la obsesión del hombre por ocupar mas terreno para el olivar se esta volviendo en su contra con un terrible problema de erosión y un atentado contra la naturaleza.



Lengua de Buey (Anchuza azurea).


Uno pasea cada primavera por los caminos de Bailén, por padrones, cunetas y gabias, las ultimas, buscando esa magnifica explosión de color que resiste estoica, la belleza de las malas hierbas, de esa biodiversidad ignorada y tan necesaria.


Fotos: Mariano Martínez Aguilar, camino de Villanueva-Bailén.