jueves, 3 de noviembre de 2011

Y por fín llegó el otoño




Por fin el tiempo barrunta cambios, los primeros nublados que vienen en serio, dejan tras de si un manto de lluvia, que preñara los campos de hierba, musgo, setas.En los granitos del monte ya se ven los montoncitos de restos de bellotas que el Lirón careto deja junto a sus madrigueras donde pasará el invierno invernando con sus despensa llena de bellotas y otros frutillos a la espera de una nueva primavera.


Los nubarrones se ciernen sobre el encinar de sierra morena, donde el venado ha esperado tanto la señal de que toca perpetuar la especie, sobre el secarral del pastizal mediterráneo.





El Mito, cual bolita de pluma se afana en comer los últimos insectillos que pululan entre los arbustos, para pasar el resto del otoño comiendo bayas de acebuche, que le permitan sustentar su cuerpecillo al juguetear con sus hermanos entre el matorral, ya si, por fin llego el otoño.